Muchas son las diferencias entre estos dos tipos de barcos a la hora de la navegación y en confort que nos ofrecen. Los catamaranes se han popularizado mucho en los últimos años y han proliferado en todos los puertos, tanto es así que se han convertido en la estrella del charter y de la navegación vacacional, y a nivel particular ya son muchos los armadores que apuestan por los multicascos a la hora de pensar en adquirir un barco.

Antiguamente la fabricación de un catamarán era casi exclusiva para un tipo de navegante extremadamente concreto, sobre todo trotamundos y viajeros. Los diseños eran bastante poco evolucionados y estéticamente no gozaban de diseños de vanguardia. En su diseño primaba más la forma de navegar y la velocidad que el confort y la habitabilidad interior, con poca eslora y bastante ligeros. Si uno observa los catamaranes antiguos, de los 60 y 70, incluso más, se dará cuenta de que a pesar de contar con dos cascos y el puente central no acababan de sacar el espacio interior que cabría esperar, las cabinas centrales disponían de poca altura, casi ni se podía estar de pie, con tal de conseguir diseños más aerodinámicos, y patines estrechos que casi no podían albergar las cabinas.

MEJORA DEL DISEÑO DE LOS CATAMARANES

pozzetto-wet-300x200 IMG-20151024-WA0050-300x225En las últimas décadas los diseños han avanzado enormemente, con anchos patines y elevadas superestructuras, francobordos altos e inmensas arboladuras.

Hoy en día un catamarán de 40 pies puede competir en habitabilidad y confort con un velero de más de 55, ambos patines pueden albergar espaciosas cabinas con baño, y el salón llega a ofrecer superficies más que generosas.


Hablar de la una comparación entre
velero y catamarán resulta casi obvia.
El catamarán es más rápido a misma eslora, llega a casi un 20% más de velocidad que un velero, y a vela con vientos portantes e incluso de través también se nota esta superioridad, tanto es así que todos los records de velocidad los han batido multicascos, y en las grandes pruebas y regatas  los
catamaranes han conseguido rendimientos inmensamente superiores a los monocascos. Como dato curioso se puede contar que los grandes catamaranes de competición superan los 50 nudos de velocidad.  Únicamente se podría decir a favor del velero que el catamarán no consigue navegar en ceñidas cerradas de más de 60 grados, donde la velocidad cae bruscamente y, se podría llegar a escuchar como dicho popular que el catamarán ciñe a motor.

Catamaran-alquiler-Catana-47-1-1024x683Existen ciertamente catamaranes de espectaculares diseños, con orzas abatibles que resultan expléndidas derivas, que consiguen acercarse algo más al viento, pero es muy raro que consigan si quiera acercarse a donde puede llegar un velero de un diseño simplemente normal.

Esta cualidad los deja algo desvalidos a la hora de afrontar travesías regularmente, cierto es que en las rutas oceánicas donde se han visto desde siempre estos barcos, se establecen sobre vientos favorables casi constantes, y a priori no debe ser un problema, aunque siempre llegue ese día en que los dioses se levantan enfadados y hacen soplar en sentido contrario, pero por alguna cuestión no suele suceder demasiado a menudo.

EL CONFORT EN LA NAVEGACIÓN


El confort en la navegación también cambia bastante, ya que el catamarán nunca escora, lo cual supone una ventaja notable en comparación a lo incómodo que se hace la escora en periodos continuados. Y ni que hablar de los periodos de fondeo, donde el balanceo constante que zarandea las embarcaciones apenas llega a mecer a un catamarán, donde los tripulantes pueden gozar de una estabilidad que el mar casi nunca ofrece.

Captura-de-pantalla-2015-12-03-a-las-12_40_23-1024x619Otra ventaja notable del catamarán es la maniobrabilidad en puerto, que una vez cogido el punto resulta muchísimo más fácil moverlo en espacios angostos, ni si quiera un velero con hélice de proa podría competir con la facilidad de maniobra de un catamarán con sus dos motores, el cual se puede ciar prácticamente en el sitio.

Todos estos motivos ponen al catamarán en ventaja pero también en desventaja, ya que no olvidemos que junto con las incomodidades también se desvanecen las sensaciones de la navegación a vela, aquellas que un velero puede llegar a ofrecer, como percibir la fuerza del viento y los vaivenes de las olas, la visión del mástil escorado queriendo asentar las velas sobre el agua, o poder sobreponerte al viento navegando casi contra él… Son por estos y más motivos  que muchos navegantes jamás se cambiarán al catamarán.

bavaria-38-8Aunque cierto es que para todo hay un tiempo, y esa navegación donde se cotiza más el confort a bordo, como la típica navegación en el Mediterráneo en época estival, donde no se hacen grandes travesías si no más bien  muchas y cortas, y la mayor parte del tiempo se emplea en disfrutar de la estancia a bordo fondeado en cualquier playa, y de las aguas que bajo el barco mientras reposa bien anclado, pues es en donde el catamarán supera al velero, y en las navegación más extremas donde el comportamiento del barco cuenta bastante y la docilidad de un velero le confiere carácter más adaptado para estas condiciones.

En cuanto a la habitabilidad interior hay que hacer notar lo amplio del salón central de un catamarán al igual que la bañera, la cual ocupa casi toda la manga del mismo ofreciendo una amplitud imposible de conseguir en velero ni de esloras muy superiores. En los modernos diseños se puede gozar a su vez de una visibilidad espectacular, convirtiendo todo el frontal y los laterales de la cabina en ventanales, lo cual deja el mundo fuera del barco casi al alcance de la mano, al contrario que en un velero, donde la sensación de cueva siempre se tiene incluso en grandes esloras. Hay que decir que, igual que anteriormente se podría hablar de las desventajas de esta cualidad, pues bien es sabido que el efecto cabaña siempre resulta acogedora y singular, así uno siempre al entrar experimente la sensación de meterse en su pequeña casita Hobbit especial y acogedora.

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 Una desventaja a tener en cuenta, y quizás la principal al comparar ambos tipos de barcos, es el precio de las estancias y el coste de mantenimiento. Un catamarán paga un 50% más de amarre que un velero normalmente en cualquier puerto, igualmente sucede a la hora de realizar la varada anual, primero hay que decir que no en cualquier puerto pueden sacar del agua un catamarán, normalmente los fosos que disponen son para mangas no superiores a los 7 metros. Y por el mismo motivo que ofrece más superficie para habitar también la ofrece para mantener, son dos cascos para pintar, dos motores para mantener, y mucha más superficie para limpiar.

Grand-Soleil-47-1024x683Con todo lo dicho el lector se puede hacer una buena idea de las cualidades de ambos tipos de barcos, ya solo resta experimentarlas personalmente y sentir hasta que punto le afectan las ventajas e inconvenientes de uno frente a otro, aunque igualmente se puede llegar a saborear y admirar cualquier embarcación que nos permita disfrutar del viento y del mar, que es lo que finalmente nos mueve a todos los apasionados de la navegación a vela.

 

Diferentes cualidades del Catamarán del Velero ¿CON CUAL TE QUEDAS?
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